Financial Management (Proceso)

Las principales actividades de la Gestión Financiera se resumen se resumen en:

  • Presupuestos:
    • Análisis de la situación financiera.
    • Fijación de políticas financieras.
    • Elaboración de presupuestos.
  • Contabilidad:
    • Identificación de los costes.
    • Definición de elementos de coste.
    • Monitorización de los costes.
  • Fijación de precios:
    • Elaboración de una política de fijación de precios.
    • Establecimiento de tarifas por los servicios prestados o productos ofrecidos.

Presupuestos

La elaboración de presupuestos TI tiene como objetivos principales:

  • Planificar el gasto e inversión TI a largo plazo.
  • Asegurar que los servicios TI están suficientemente financiados.
  • Establecer objetivos claros que permitan evaluar el rendimiento de la organización TI.

Los presupuestos realizados pueden tener diferentes horizontes temporales. Pueden ser a corto plazo, incluyendo los costes de los servicios prestados en la actualidad, o resultar de una proyección sobre la evolución prevista del negocio en dos o más años.

Aunque no existe una única manera de realizar un presupuesto TI son métodos habituales:

  • Presupuesto incremental: el presupuesto se realiza en base al histórico de presupuestos anteriores, adaptándolos a las modificaciones en los costes y el desarrollo de nuevas tecnologías, y teniendo en consideración la aparición de nuevas líneas de servicios.
  • Presupuesto “desde cero”: se replantea toda la estructura de costes e inversiones a partir de una “hoja en blanco” en base a los servicios prestados en la actualidad y las expectativas de crecimiento en el periodo presupuestado.

Para que estos presupuestos sean realistas y sirvan realmente de referencia a la organización TI es necesario identificar previamente todos los elementos de coste.

La estimación de los costes asociados a esos elementos no es siempre una tarea sencilla y a menudo influyen factores externos que no se hallan bajo el control directo de la organización TI, como por ejemplo el aumento del precio de las licencias del software, etc.

Es imprescindible que los presupuestos tengan en cuenta estas incertidumbres y se muestren precavidos al respecto para evitar que se conviertan en papel mojado al menor vaivén del mercado.


Contabilidad

En principio, la contabilidad asociada a los servicios TI sigue patrones similares a la contabilidad asociada a otros servicios o departamentos. Sin embargo, la complejidad de las interrelaciones TI dificulta el proceso cuando los responsables de su contabilidad desconocen sus mecanismos básicos y la tecnología que los sustenta.

Es esencial que el proceso contable tenga en cuenta esa complejidad y a su vez no alcance un excesivo nivel de detalle que lo encarezca más allá de lo razonable.

Las actividades contables deben permitir:

  • Una correcta evaluación de los costes reales para su comparación con los presupuestados.
  • Tomar decisiones de negocio basadas en los costes de los servicios.
  • Evaluar la eficiencia financiera de cada uno de los servicios TI prestados.
  • Facturar adecuadamente, si es de aplicación, los servicios TI.

Si se desea considerar a la organización TI como otra unidad de negocio es necesario conocer en detalle tanto sus costes como sus “ingresos” (aunque estos últimos en muchos casos sólo sean nominales pues el cliente es la propia organización).

Es una de las actividades principales de la Gestión Financiera identificar los denominados elementos de coste que se pueden clasificar de forma genérica en:

  • costes de hardware y software,
  • costes de Personal,
  • costes generales,

asignando a cada servicio/cliente su parte proporcional.


Política de Precios

No es habitual que se fijen los precios de los servicios TI cuando el cliente es la propia organización, pero éste es un paso esencial si buscamos que se utilice eficientemente la infraestructura TI.

Para que la organización TI pueda funcionar como una verdadera unidad de negocio es imprescindible tanto conocer los costes reales de los servicios prestados como establecer una política de precios que, cuando menos, permita recuperar los costes en los que se ha incurrido.

En primer lugar debe establecerse una política de fijación de precios. Existen múltiples opciones, entre ellas:

  • Coste más margen: se establecen los costes totales del servicio y se les añade un margen de beneficios (que puede ser del 0% para “clientes internos”).
  • Precio de mercado: se cobran los servicios en función de las tarifas vigentes en el mercado para servicios de similar naturaleza.
  • Precio negociado: se negocia directamente con el cliente cuál es el precio estipulado por los servicios.
  • Precio flexible: que depende de la capacidad TI realmente utilizada y/o de los objetivos cumplidos.

Una vez determinada la política de fijación de precios se deben determinar las tarifas de los servicios en función de:

  • La política elegida.
  • Los servicios solicitados.
  • Factores de escala y necesidades de disponibilidad.
  • Los costes asociados.
  • Los precios vigentes en el mercado.

En algunas ocasiones estas tarifas serán usadas para una facturación real mientras que en otras sólo se utilizarán de referencia para evaluar el rendimiento teórico de la organización TI.


Supervisión

No es tarea de la Gestión Financiera de los Servicios TI sino de la Gestión de Niveles de Servicio negociar con los clientes y elaborar el catálogo de servicios. Sin embargo, es recomendable que, en los aspectos económicos, su actividad sea supervisada por la Gestión Financiera.

Para ello es necesario que exista una comunicación fluida y convenientemente estructurada entre ambos procesos.

Por un lado la Gestión de Niveles de Servicio debe proveer información a la Gestión Financiera sobre:

  • El tipo de servicios demandados por los clientes.
  • Los SLAs contratados.
  • Los contratos de soporte (UCs) en vigor.
  • Tendencias del mercado y Planes de Mejora del Servicio (SIP).

Mientras que la Gestión Financiera debe aportar información sobre:

  • Los costes reales de los servicios.
  • Previsiones de costes.
  • Desviaciones en las previsiones de costes respecto a los gastos reales.
  • Métodos y condiciones de pago.

Sin una estrecha colaboración entre ambos procesos será imposible llegar a acuerdos que sean rentables y a su vez satisfactorios para el cliente.


Control del Proceso

El responsable de el proceso de Gestión Financiera no ha de ser de manera imprescindible un miembro de la organización TI, es, sin embrago, imprescindible que disponga de ciertos conocimiento sobre los servicios TI y/o esté correctamente asesorado por especialistas en todo lo referente a la tecnología.

Para poder evaluar la función de la Gestión Financiera es necesario establecer tanto unos criterios claros para evaluar su éxito como unos indicadores de rendimiento específicos.

Entre los primeros cabe destacar:

  • ¿Conoce la organización los costes reales de los servicios TI?
  • ¿Los clientes perciben la política de precios como coherente y ajustada al mercado?
  • ¿Colaboran los responsables de los otros procesos TI con la Gestión Financiera?
  • ¿Están los gastos en servicios e infraestructuras TI realmente alineados con los procesos de negocio?
  • ¿Opera la organización TI como una verdadera unidad de negocio?

En lo que respecta a los indicadores de rendimiento, estos deben incluir métricas que permitan evaluar si:

  • Los gastos TI están correctamente planificados y presupuestados.
  • Se cumplen los objetivos de costes e ingresos.
  • Se lleva a cabo una contabilidad precisa asociada a cada servicio.
  • Se conoce el ROI de las inversiones TI.
  • La organización TI funciona de manera “rentable”.

La correcta elaboración de informes internos de gestión permite evaluar el rendimiento de la Gestión de Financiera según los parámetros arriba descritos y aporta información de vital importancia a la organización en su conjunto.

Entre la documentación generada cabría destacar:

  • Resúmenes contables.
  • Análisis de eficiencia de cada uno de los servicios TI.
  • Planes de inversión TI basados en el histórico del negocio y en previsiones de evolución de la tecnología.
  • Planes de reducción de costes por servicio.
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Financial Management (Conceptos)

Categorías de coste

La clasificación de costes por servicio o producto puede realizarse en virtud de uno a más criterios:

Costes atribuibles, directa o indirectamente a la prestación del servicio o elaboración del producto:

  • Costes Directos: son los costes relacionados específica y exclusivamente con un producto o servicio, como por ejemplo, los servidores web asociados a los servicios de Internet.
  • Costes indirectos: aquellos que nos son específicos y exclusivos de un servicio, como por ejemplo, la “conectividad” de la organización TI de la que dependen tanto los servicios web como la propia plataforma general de comunicaciones. Estos costes son más difíciles de determinar y por lo general son prorrateados entre los diferentes servicios y productos.

Costes que dependen o no del “cuánto”:

  • Costes fijos: son independientes del volumen de producción y están normalmente relacionados con gastos en inmovilizado material.
  • Costes variables: incluyen aquellos costes que dependen del volumen de producción y engloban, por ejemplo, los gastos de personal que presta los servicios, los fungibles, etc.

Costes que dependen del horizonte temporal:

  • Costes de capital: que proviene de la amortización del inmovilizado material o inversiones a largo plazo.
  • Costes de Operación: son los costes asociados al funcionamiento diario de la organización TI.
Tipos de coste

Es imprescindible distinguir entre los diferentes tipos de coste para diseñar una política de precios clara y consistente.

Financial Management (Objetivos)

La Gestión Financiera de los Servicios Informáticos tiene como objetivo principal administrar de manera eficaz y rentable los servicios y la organización TI.

Por regla general, a mayor calidad de los servicios mayor es su coste, por lo que es necesario evaluar cuidadosamente las necesidades del cliente para que el balance entre ambos sea óptimo.

 

Para lograr este objetivo la Gestión Financiera debe:

  • Evaluar los costes reales asociados a la prestación de servicios.
  • Proporcionar a la organización TI toda la información financiera precisa para la toma de decisiones y fijación de precios.
  • Asesorar al cliente sobre el valor añadido que proporcionan los servicios TI prestados.
  • Evaluar el retorno (ROI) de las inversiones TI.
  • Llevar la contabilidad de los gastos asociados a los servicios TI.

Los principales beneficios de una correcta Gestión Financiera de los Servicios Informáticos se resumen en:

  • Se reducen los costes y aumenta la rentabilidad del servicio.
  • Se ajustan, controlan, adecuan y justifican (si es de aplicación) los precios del servicio aumentando la satisfacción del cliente.
  • Los clientes contratan servicios que le ofrecen una buena relación coste/rentabilidad.
  • La organización TI puede planificar mejor sus inversiones al conocer los costes reales de los servicios TI.
  • Los servicios TI son usados más eficazmente.
  • La organización TI funciona como una unidad de negocio y es posible evaluar claramente su rendimiento global.

Las principales dificultades a la hora de implementar la Gestión Financiera de los Servicios Informáticos se resumen en:

  • Es difícil encontrar personal que esté familiarizado tanto con los servicios TI como con aspectos financieros y/o contables.
  • Existen múltiple costes ocultos difíciles de evaluar por una deficiente organización financiera.
  • No existe una estrategia clara que permita elaborar unos presupuestos ajustados a la misma.
  • Un incremento de los costes.
  • No hay un compromiso de toda la organización con el proceso.

Configuration Magament (Proceso)

Las principales actividades de la Gestión de Configuraciones son:

Planificación: determinar los objetivos y estrategias de la Gestión de Configuraciones.

Clasificación y Registro: los CIs deben ser registrados conforme al alcance, nivel de profundidad y nomenclatura predefinidos.

Monitorización y Control: monitorizar la CMDB para asegurar que todos los componentes autorizados estén correctamente registrados y se conoce su estado actual.

Realización de auditorías: para asegurar que la información registrada en la CMDB coincide con la configuración real de la estructura TI de la organización.

Elaboración de informes: para evaluar el rendimiento de la Gestión de Configuraciones y aportar información de vital importancia a otras áreas de la infraestructura TI.


Planificación

La Gestión de Configuraciones es uno de los pilares de la metodología ITIL por sus interrelaciones e interdependencias con el resto de procesos. Por ello su implantación es particularmente compleja.

Aunque ofrecer un detallado plan de implementación de la Gestión de Configuraciones va mucho más allá de lo que aquí podemos ofrecer, creemos conveniente, al menos, destacar algunos puntos que consideramos esenciales:

  • Designar un responsable: una descentralización excesiva puede generar descoordinación y llevar al traste todo el proceso.
  • Invertir en alguna herramienta de software adecuada a las actividades requeridas: una organización manual es impracticable.
  • Realizar un cuidadoso análisis de los recursos ya existentes: gestión de stocks, activos, etc.
  • Establecer claramente:
    • El alcance y objetivos.
    • El nivel de detalle
    • El proceso de implementación: orden de importancia, cronograma, …
  • Coordinar el proceso estrechamente con la Gestión de Cambios, Gestión de Versiones y los Departamentos de Compras y Suministros

Una falta de planificación conducirá con total certeza a una Gestión de Configuraciones defectuosa con las graves consecuencias que esto supondrá para el resto de los procesos.


Clasificación y Registro

La principal tarea de la Gestión de Configuraciones es mantener la CMDB. Es imprescindible, para llevar esta labor con éxito, predeterminar la estructura del CMDB de manera que:

  • Los objetivos sean realistas: una excesiva profundidad o detalle puede sobrecargar de trabajo a la organización y resultar, a la larga, en una dejación de responsabilidades.
  • La información sea suficiente: debe existir, al menos un registro de todos los sistemas críticos para la infraestructura TI.
Alcance

En primer lugar habremos de determinar que sistemas y componentes TI van a ser incluidos en la CMDB:

  • Es esencial incluir al menos todos los sistemas de hardware y software implicados en los servicios críticos.
  • Se debe determinar que CIs deben incluirse dependiendo del estado de su ciclo de vida. Por ejemplo, pueden obviarse componentes que ya han sido retirados.
  • Es recomendable incorporar, al menos, la documentación asociada a proyectos, SLAs y licencias.

En general cualquier servicio o proceso es susceptible de ser incluido en la CMDB pero unos objetivos en exceso ambiciosos pueden resultar contraproducentes.

Nivel de detalle y Profundidad

Una vez determinado el alcance de la CMDB es imprescindible establecer el nivel de detalle y profundidad deseados:

  • Determinar los atributos que describen a un determinado CI.
  • Tipo de relaciones lógicas y físicas registradas entre los diferentes CIs.
  • Subcomponentes registrados independientemente.

Por ejemplo, si se decide incluir los equipos de sobremesa en la CMDB:

  • Atributos: Fecha de compra, fabricante, procesador, sistema operativo, propietario, estado, coste, etc.
  • Relaciones: conexión en red, impresoras conectadas, etc.
  • Profundidad: tarjetas de red, discos duros, tarjetas gráficas, etc.
Nomenclatura

Aunque este sea un aspecto muy técnico es de vital importancia predefinir los códigos de clasificación de los CIs para que el sistema sea funcional:

  • La identificación debe ser, por supuesto, única y si es posible interpretable por los usuarios.
  • Este código debe ser utilizado en todas las comunicaciones referentes a cada CI y si es posible debe ir físicamente unido al mismo (mediante una etiqueta de difícil eliminación).
  • Los códigos no deben ser sólo utilizados para componentes de hardware sino también para documentación y software.

Es imprescindible conocer el estado de cada componente en todo momento de su ciclo de vida. Esta información puede ser de gran utilidad, por ejemplo, a la Gestión de Disponibilidad para conocer que CIs han sido responsables de la degradación de la calidad del servicio.

Puede ser de gran utilidad para el análisis el uso de herramientas de software que ofrezcan representaciones visuales del ciclo de vida de las componentes, organizados por diferentes filtros (tipo, fabricante, responsable, costes, etc.).


Control

La Gestión de Configuraciones debe estar puntualmente informada de todos los cambios y adquisiciones de componentes para mantener actualizada la CMDB.

El registro de todas las componentes de hardware debe iniciarse desde la aprobación de su compra y debe mantenerse actualizado su estado en todo momento de su ciclo de vida. Asimismo, debe estar correctamente registrado todo el software “en producción”.

Las tareas de control deben centrarse en:

  • Asegurar que todos los componentes están registrados en la CMDB.
  • Monitorizar el estado de todos los componentes.
  • Actualizar las interrelaciones entre los CIs.
  • Informar sobre el estado de las licencias.

Auditorías

El objetivo de las auditorías es asegurar que la información registrada en la CMDB coincide con la configuración real de la estructura TI de la organización.

Existen herramientas que permiten una gestión remota, centralizada y automática de los elementos de configuración de hardware y software. La información recopilada puede ser utilizada para actualizar la CMDB.

Si el alcance de la CMDB incluye aspectos como documentación, SLAs, personal, etc. es necesario complementar estos datos con auditorías manuales. Éstas deben realizarse con cierta frecuencia y al menos:

  • Tras la implementación de una nueva CMDB.
  • Antes y después de cambios mayores en la infraestructura.
  • Si existen fundadas sospechas de que la información almacenada en la CMDB es incorrecta o incompleta.

Las auditorías deben dedicar especial atención a aspectos tales como:

  • Uso correcto de la nomenclatura en los registros de los CIs.
  • Comunicación con la Gestión de Cambios: información sobre RFCs , cambios realizados, …
  • Estado de los CIs actualizado.
  • Cumplimiento de los niveles de alcance y detalle predeterminados.
  • Adecuación de la estructura de la CMDB con la de la estructura TI real.

Configuration Management (Definición)

A lo largo de este capítulo hemos utilizado y utilizaremos con profusión conceptos tales como elementos de configuración (CI) y base de datos de gestión de configuraciones (CMDB) es por lo tanto conveniente que nos detengamos en dar una definición precisa de ambos.

Elementos de configuración: todos, tanto los componentes de los servicios TI como los servicios que éstos nos ofrecen, constituyen diferentes elementos de configuración. A modo de ejemplo citaremos:

  • Dispositivos de hardware como PCs, impresoras, routers, monitores, etc. así como sus componentes: tarjetas de red, teclados, lectores de CDs, …
  • Software: sistemas operativos, aplicaciones, protocolos de red, …
  • Documentación: manuales, acuerdos de niveles de servicio, …

En resumen, todos los componentes que han de ser gestionados por la organización TI.

Base de Datos de la Gestión de Configuraciones: esta base de datos debe incluir:

  • Información detallada de cada elemento de configuración.
  • Interrelaciones entre los diferentes elemento de configuración, como, por ejemplo, relaciones “padre-hijo” o interdependencias tanto lógicas como físicas

La CMDB no se limita a una mera enumeración del stock de piezas sino que nos brinda una imagen global de la infraestructura TI de la organización

ITIL, ese gran desconocido

Las tecnologías de la información son tan antiguas como la historia misma y han jugado un importante papel en la misma. Sin embargo, no ha sido hasta tiempos recientes que mediante la automatización de su gestión se han convertido en una herramienta imprescindible y clave para empresas e instituciones.

La información es probablemente la fuente principal de negocio en el primer mundo y ese negocio a su vez genera ingentes cantidades de información. Su correcta gestión es de importancia estratégica y no debe considerarse como una herramienta más entre muchas otras.

Hasta hace poco las infraestructuras informáticas se limitaban a dar servicios de soporte y de alguna forma eran equiparables con el otro material de oficina: algo importante e indispensable para el correcto funcionamiento de la organización pero poco más.

Sin embargo, en la actualidad esto ha cambiado y los servicios TI representan generalmente una parte sustancial de los procesos de negocio. Algo de lo que es a menudo responsable el advenimiento de ubicuas redes de información: sirva de ejemplo la Banca Electrónica.

Los objetivos de una buena gestión de servicios TI han de ser:

  • Proporcionar una adecuada gestión de la calidad
  • Aumentar la eficiencia
  • Alinear los procesos de negocio y la infraestructura TI
  • Reducir los riesgos asociados a los Servicios TI
  • Generar negocio

ITIL nace como un código de buenas prácticas dirigidas a alcanzar esas metas mediante:

  • Un enfoque sistemático del servicio TI centrado en los procesos y procedimientos
  • El establecimiento de estrategias para la gestión operativa de la infraestructura TI

Desarrollada a finales de 1980, la Biblioteca de Infraestructura de Tecnologías de la Información (ITIL) se ha convertido en el estándar mundial de de facto en la Gestión de Servicios Informáticos. Iniciado como una guía para el gobierno de UK, la estructura base ha demostrado ser útil para las organizaciones en todos los sectores a través de su adopción por innumerables compañías como base para consulta, educación y soporte de herramientas de software. Hoy, ITIL es conocido y utilizado mundialmente. Pertenece a la OGC, pero es de libre utilización.

ITIL fue desarrollada al reconocer que las organizaciones dependen cada vez más de la Informática para alcanzar sus objetivos corporativos. Esta dependencia en aumento ha dado como resultado una necesidad creciente de servicios informáticos de calidad que se correspondan con los objetivos del negocio, y que satisfagan los requisitos y las expectativas del cliente. A través de los años, el énfasis pasó de estar sobre el desarrollo de las aplicaciones TI a la gestión de servicios TI. La aplicación TI (a veces nombrada como un sistema de información) sólo contribuye a realizar los objetivos corporativos si el sistema está a disposición de los usuarios y, en caso de fallos o modificaciones necesarias, es soportado por los procesos de mantenimiento y operaciones.

A lo largo de todo el ciclo de los productos TI, la fase de operaciones alcanza cerca del 70-80% del total del tiempo y del coste, y el resto se invierte en el desarrollo del producto (u obtención). De esta manera, los procesos eficaces y eficientes de la Gestión de Servicios TI se convierten en esenciales para el éxito de los departamentos de TI. Esto se aplica a cualquier tipo de organización, grande o pequeña, pública o privada, con servicios TI centralizados o descentralizados, con servicios TI internos o suministrados por terceros. En todos los casos, el servicio debe ser fiable, consistente, de alta calidad, y de coste aceptable.

 

ITIL fue producido originalmente a finales de 1980 y constaba de 10 libros centrales cubriendo las dos principales áreas de Soporte del Servicio y Prestación del Servicio. Estos libros centrales fueron más tarde soportados por 30 libros complementarios que cubrían una numerosa variedad de temas, desde el cableado hasta la gestión de la continuidad del negocio. A partir del año 2000, se acometió una revisión de la biblioteca. En esta revisión, ITIL ha sido reestructurado para hacer más simple el acceder a la información necesaria para administrar sus servicios. Los libros centrales se han agrupado en dos, cubriendo las áreas de Soporte del Servicio y Prestación del Servicio, en aras de eliminar la duplicidad y mejorar la navegación. El material ha sido también actualizado y revisado para un enfoque conciso y claro.